16 de marzo de 2020

Y DESPUÉS DE CINCO AÑOS , VIAJE CON MI SUEGRA


Desde luego ésta va a ser una entrada muy especial y un tanto atípica, a lo que solemos poner.

Hace ya tiempo , la madre de Ángeles, mi suegra, mostró interés en acompañarnos en alguno de nuestros viajes por los Estados Unidos, ya que nunca había cruzado el charco, aunque sí ha viajado en avión anteriormente por Europa o cuando viene a nuestra casa en Las Palmas.

Esta es la entradilla que teníamos pensado poner en esta nueva entrada, pero no puede ser. Y no puede ser porque la situación en la que estamos todos inmersos con el confinamiento en casa de millones de españoles y sin poder movernos, no parece ser el momento propicio para seguir con nuestro blog de viaje. 

Pero alguien nos ha dicho: Sí es buen momento, así la gente se distrae y piensa en otros lugares y sitios. Publícalo.

Tras pensarlo, sí queremos publicarlo y que puedan perderse y creerse que están en otros sitios de este planeta, todos aquellos que lo lean. 

Si les sirve de distracción y lo pasan bien , ese ha sido nuestro deseo.....

Bueno, pues allá vamos......

 Tras sopesar cuándo y dónde, elegimos uno corto por la Florida y Carolina del Sur. ¿Que porqué? Pues muy sencillo, ir hasta la costa oeste , dígase California, son más de doce horas de vuelo, demasiado para una mujer de 85 años, y si ocurriese algo imprevisto siempre podríamos volar más rápido desde Miami a Madrid que desde California.

Duración del viaje? . Unas tres semanas, no más, dadas las circunstancias.

Pero también va a ser atípica esta entrada en cuanto a fotos: mi suegra me ha dicho que no quiere que pongamos fotos donde esté ella, así que cumpliendo sus deseos, esta entrada tendrá menos fotos de lo habitual. Esta es la única foto que me ha  autorizado, donde está con su hija , mi esposa, Ángeles:



En septiembre del 2019 empezamos a organizar el viaje. Saldríamos el 9 de enero, después de Reyes, y donde ya los billetes no estaban por las nubes de la Navidad.

Esta vez, y por mayor comodidad, sacamos billetes de turista premium, que Iberia promociona como una business light, por lo cual iríamos más cómodos y relajados , sobre todo para mí,  dada mi altura y envergadura y para mi suegra, por su edad..... La verdad es que  se viaja bastante mejor que en turista, y sobre todo en el vuelo nocturno, en el de vuelta, con más espacio entre asientos, mayor inclinación de los mismos, y la comida algo mejor, pero sin llegar a las estrellas Michelin. Cosa "insólita" y habitual en Iberia: el pan sigue siendo del día anterior. Es increíble...

Pero antes de llegar al hotel hay que pasar inmigración y en Miami suele ser bastante pesada, dada la cantidad de vuelos que llegan de Europa y América del Sur.

Bueno, pues puestos en la cola, le digo a una oficial de migración, latina ella,  que estaba por allí, que estábamos con una señora mayor y que si nos pasaban con preferencia. Nos miró con cierto desdén y nos dijo: ¿ustedes han pedido asistencia? Si no lo han pedido , tienen que seguir ahí.

Y para colmo, las dependencias de emigración estaban en obras y solo había cuatro o cinco despachos de oficiales de emigración, con lo cual aquello se hizo eterno. 

Después de estar casi dos horas en la cola, y aun nos quedaba como media hora más, otro oficial, esta vez no latino,  nos ve y nos dice, sin nosotros decirle nada, vengan conmigo, y nos puso los primeros, con lo cual le estamos agradecidos. Diferencias. 

Llegados a Miami, estamos un par de días en esta ciudad, en el hotel La Quinta, que es en el que solemos quedarnos cuando estamos por allí. Es un tres estrellas, pero lo mejor es que está bien situado, en la zona de Doral, una de las zonas más seguras y bonitas del gran Miami.

Tras dos días por Miami, enfilamos hacia Seffner, en la zona de Tampa, donde tenemos a Mr. Mojo Picón, y al Honda CRV , en el storage habitual. Y como siempre, es que no fallan, arrancan a la primera ambos vehículos.


      

Como es costumbre en nosotros,  nos quedamos en el camping resort Lazy Days, que nuestros lectores fieles ya conocen. Por supuesto que ya nos conocen , y encima la Señorita Jessie, una hispana  que es adjunta a la gerencia, siempre nos tiene en cuenta y nos da parcela bastante buena.



Dado que nos acompaña mi suegra, cambiamos algo del día a día, como son la comidas, y la reorganización de la autocaravana, en su distribución interior.

Decidimos ir a comer todos los días, a ser posible, a un restaurante distinto para que así pueda ver las variantes de comidas que hay por aquí. Nos vamos a un restaurante Bob Evans, que está en el mismo complejo del resort, aunque hay uno más, como es el Cracker Barrel. Este Bob Evans, como todos los de la franquicia, están dedicados a la granja, a productos propios de su cosecha y de sus ganaderías, pero siempre en plan granjero. Y se come muy bien. 

Tenemos que llevar el Honda al taller ya que tiene vibraciones en la dirección, y tras mirarlas y analizarla, diagnóstico: hay que cambiar las dos ruedas delanteras , que están sentidas.

Total 250 dólares. Pues si que empezamos bien el viaje.....

Aprovechamos también para ir a Tráfico y  pagar el impuesto anual del coche, unos 75 dólares al año, aunque si quieres puedes pagar dos años. Para saber si lo has pagado te dan un sello pequeñito de color amarillo, que se puede ver en la foto siguiente,  que has de poner en la matrícula, donde figura el mes y año de vencimiento, y que coincide con el mes de tu cumpleaños.


Otro de los días que estuvimos, y teníamos un día maravilloso, totalmente veraniego, nos fuimos a las playas de Clearwater, en la costa del Golfo, unas playas magníficas y enormes, donde estuvimos paseando y comiendo en un restaurante playero. Aunque parece que está al lado, solo hay 55 kilómetros.



       
                             

Y de Seffner nos desplazamos hasta Kissimmee, que es donde están la mayoría de las atracciones, lo que todos conocemos como Orlando. 

       

Como en ocasiones anteriores, nos quedamos en el Tropical Palms, un resort estupendo, amplio, bien cuidado y con toda clase de servicios, y que nos sirvió de base para ir a los distintos sitios.


Piscina que debido al buen tiempo que tuvimos aprovechamos los días que estuvimos allí, aunque eso sí,  con el agua climatizada....



Dada la edad de mi suegra y a que nosotros ya hemos estado en otras ocasiones, con niños y sin niños, nos planteamos la elección de los lugares o atracciones a donde ir. Descartamos dentro de Disney , el Magic Kingdom, ya que es más bien para familias con niños, pero no era razón para que viese algo del mundo Disney, por lo cual elegimos lo que hoy en día se llama Disney Spring, y que es una especie de centro comercial mezclado con algunas atracciones, y que es abierto al público. Vamos, gratis.

Como casi todo en Florida, hay lagos por todos lados, y cómo no, también los hay en Disney Spring. No es que sea muy grande el recinto, pero siempre viene bien un descanso

Descanso que apetece hacerlo en Girardelli, la heladería que ya hemos comentado otras veces....



Hay muchas cosas y variadas, y entre ellas una tienda y museo de Lego, donde podemos ver figuras como esta , hecha totalmente de piezas de Lego.

Cuando estuvimos en Copenhague, cuna de los Lego, también estuvimos en su tienda y museo, y desde luego las figuras y construcciones hechas con esto, son espectaculares.


Cuando hace un poco más de un año mi hijo Fernando y yo estuvimos por allí, cuando bajamos a Mr. Mojo Picón desde Boston a Tampa, nos encontramos que estaban en obras en el restaurante del chef español JOSÉ ANDRÉS, que es todo un icono de la gastronomía allí. 



  Pues bien este año ya estaba terminado JALEO, nombre de su restaurante, y aquí estamos antes de entrar. La carta , como no podía ser menos, es de platos y productos españoles.  Los jamones son Fermín, y ha sido la primera empresa española que ha podido importar estos magníficos manjares españoles a los USA.

Y aquí ya lo tenemos terminado y abierto al público:


Ya hace tanto como en el 2005 , comimos en el Jaleo de Washington DC, y fue una experiencia magnífica. Le deseamos suerte.

Y cómo no. Otro día estuvimos en los Estudios Universal, entre la nueva atracción de Harry Potter y otras ya más antiguas, aunque con una decepción. En los de California hay un trenecito que tiene un recorrido de una duración de más o menos hora y media, que recorre distintos platós y escenarios de películas rodadas allí y que te hacen la ilusión de verlas.

 Pues bien, como no encontrábamos las paradas del tren, nos dirigimos a la oficina de atención al cliente, y nos dijeron que ese tren no existe en Florida. Con lo cual el disfrute de las atracciones no solo fue distinto a lo que esperábamos, sino  que cuando mostramos nuestra decepción , nos devolvieron el importe de las entradas. Increíble, pero cierto.

Tras esos días de estancia nos fuimos hacia San Agustín en la costa este, cogiendo la I-4, autopista que atraviesa Orlando, y que está en eternas obras, al menos llevan cinco años en ellas, ya que son los años que la cogemos, para enlazar con la I-95, la que lleva desde Miami al Canadá, 

       

San Agustín fue la primera ciudad fundada en los Estados Unidos, por el español Ponce de León, en 1.565, cosa la cual cuando se les recuerda a los habitantes de Nueva Inglaterra, con su Plymouth, Boston y sus peregrinos, no les hace mucha gracia, ya que ellos presumen de ser las primeras ciudades en los USA.


Es una ciudad preciosa y bien cuidada, con universidad propia y una gran cantidad de turismo, sobre todo en fines de semana, y de lo cual podemos dar fe. 






Y por fin la gran ruta y la más temida por Ángeles y por mí: casi 700 kilómetros de una tirada, desde San Agustín hasta Myrtle Beach, en Carolina del Sur.... que en otros viajes lo hemos hecho y más, pero esta vez había una diferencia: estábamos acompañados de una señora de 85 años.




La ruta en sí misma es fácil, toda la I-95 arriba , dejar Florida, atravesar Georgia, entrar en Carolina del Sur, hasta el empalme con la I-26 , hasta CHarleston, y coger allí la 17, que nos lleva directamente a Myrtle beach.

Y para colmo las previsiones del tiempo no eran nada halagüeñas: se pronosticaba que una ola de frío barrería la costa este, pero sin llegar a Carolina del Sur, nuestra meta.

Decidimos hacerlo y si las cosas se ponían mal, ya veríamos...

El transcurso de la ruta, no se les oculta, no fue como solemos hacerlo. Hubo que parar varias veces, tomar y comer algo, descansar, etc, hasta que llegamos al Ocean Lake Resort, habitual alojamiento nuestro cuando vamos a Myrtle Beach.

Para el que no lo sepa, Myrtle Beach, es uno de los lugares más típicos y conocidos para disfrutar de las playas en la costa este de los Estados Unidos. Sus playas se extienden por más de 50 kilómetros de arena rubia y con muchos hoteles y sobre todo, muchos campos de golf: ¡¡¡¡más de 120 en su zona!!!!!. Es uno de los paraísos del golfista.

El Ocean Lake está considerado entre los veinte mejores campings resort de los Estados Unidos, y lo tiene más que merecido. Vean su entrada:


Y en recepción estaba esperandonos Mayte, una simpática y agradable hispana, que ya nos conoce de otras veces.. 


Ahora eso sí: no tiene nada que ver el camping del invierno a la temporada primavera verano otoño. Mientras que en primavera verano, está prácticamente lleno, con más de 1.500 parcelas, y una animación a tope, en invierno, no llegábamos a treinta los vehículos que estábamos por allí. Una desolación y tristeza  total , sobre todo por las dimensiones del recinto.

Vean si no cómo están en verano los aparcamientos de los carritos de golf, porque sí, es tan grande el complejo, que la gente se mueve en carritos de golf


Y este es el supermercado del mismo, el cual sí estaba abierto, así como la cafetería y el servicio de lavadoras.


Llegamos con frío. Tuvimos que poner la calefacción del coche, ya que estábamos en carretera a unos 4 o 5 grados. Pero las previsiones para la noche era de cuatro grados bajo cero, pero con sensación de menos once, ya que se esperaban fuertes vientos fríos....

Y así fue. Tuvimos que poner el calefactor eléctrico que tenemos y la calefacción por propano que tiene la autocaravana, ambos dos al mismo tiempo, y estábamos más que cómodos con unos 18/19 grados dentro y fuera sobre los dos bajo cero, cuando a la hora de irnos a la cama, me dice mi suegra: ¿ pero no vas a quitar la calefacción por gas?, que si hay peligro de que nos quedemos allí como pajaritos, etc., etc. 

No hubo manera, a pesar de las explicaciones que tanto Ángeles como yo mismo le dimos de la seguridad de la misma, los sensores, alarmas, el propano, etc. Tuvimos que quitarla.

Eso sí. A las tres de la madrugada se despierta mi esposa y me dice que tiene frío y está congelada y que ponga la calefacción a propano, ya que aunque habíamos mantenido la eléctrica,  el coche estaba en los cinco grados. Tardó en recuperarse todo ese volumen de aire interior del vehiculo, más de  seis horas, a pesar de ponerse al máximo. Y efectivamente, fuera el termómetro marcaba menos 10 grados.

Tenemos una pequeña fuga de gota en la bomba de agua. Miren como amaneció:


Vista la situación, y las previsiones de los siguientes días, que eran con frío, no tanto como esta última noche, pero sí bajo cero, decidimos que en vez de cinco días como íbamos a estar, solo nos quedaríamos tres. Lo hablamos en la oficina, y nos devolvieron la estancia de dos días.

Estuvimos en Charleston, a unos 110 kilómetros al norte de Myrtle Beach, que es uno de los grandes puertos de la costa este americana, y donde también hay una base de la marina , de la Navy.

Pero no hay que olvidar que hace 200 años, era una de las ciudades más boyantes del sur, de la zona de plantaciones de algodón, y esclavos, de mansiones , y de miseria.

Aún hoy en día conserva mansiones de ese tipo que hemos visto en multitud de películas americanas, y en general toda la parte central de l ciudad, la vieja ciudad, está muy bien cuidada, y la zona del antiguo mercado, reconstruida y transformada en tiendas de artesanía y restaurantes, muy acogedora.

Pues tras estar estas tres noches y dos días por Myrtle Beach, nos damos vuelta hacia Florida, pero claro desde aquí hasta Seffner son 1.075 kilómetros, demasiados para hacer en una sola etapa, miramos en los alrededores de Jacksonville, y encontramos el RV Resort Flamingo Lake, a unos 590 kilometros de Myrtle Beach.

Hacemos el recorrido a la inversa que habíamos hecho en la subida, y la verdad es que se nos hizo  corto el recorrido. El camping está bien , pero sin llegar a ser excelente. Para una estancia de unos tres o cuatro días está bien, por lo que para pasar una noche, de sobra.



Ya desde aquí pegamos el salto a Seffner, al Lazy Days, donde estamos más que cómodos y nos conocen, y sobre todo, que no tenemos el frío de Carolina del Sur, donde además vamos a hacer algunas pequeñas reparaciones que se necesitan hacer en el RV.

                                   
Como ya saben , Lazy Days es el mayor "dealer" o distribuidor y vendedor  de autocaravanas de los Estados Unidos. En sus instalaciones de Florida, venden "solo" unas 7.500 al año. Y tienen otras en Arizona y Colorado....Solo en stock , para que puedas verlas, tocarlas, conducirlas y llevártelas el mismo dia, tienen unas 500 en sus parkings. 

Y como complemento,  tiene unas oficinas amplisimas, con más de 25 asesores, y una tienda de accesorios magnífica, y 230 "boots" o pequeños talleres donde te instalan toda clase  de accesorios y arreglos que quieras hacer. Es decir,  pueden atender a 230 Recreational Vehicles,  RV, ¡¡¡al mismo tiempo!!!

La plantilla asciende a unas 700 personas, así que lo primero que pensé: ¡¡vaya nómina!!

Eso sí. Esto tiene un costo : 150 dólares la hora. Lo peor de todo y aunque no lo crean, es que  tienes que pedir cita y lo normal es una semana de espera, excepto en enero , que coincidiendo con la feria del Super RV Show que se celebra en las cercanías, el plazo de espera suele ser de un mes.

También tienen en su complejo un hotel, dos restaurantes y dos gasolineras, así como un camping resort, al que vamos nosotros , de 300 parcelas y otro de sólo para vehículos de más de 300 mil dólares. Vamos, la creme de la creme.

Y sí, es lo que están pensando muchos de ustedes: es donde se rodaba el programa de SUPERCARAVANAS que se ponía en MEGA.

Aquí estoy delante del plano general de las instalaciones:


Y esta es la zona de entrada a las oficinas,  que son mucho más de lo que se ve aquí:


Recorriendo la tienda vimos esto: antena esférica omnidireccional para poder ver la televisión en marcha, con conexión a satélite. El costo instalado son unos 900 dólares, aunque en nuestro caso no la vamos a poner, porque no vamos a ver la TV circulando lógicamente.


Y esto otro,  que es tener tu propio WIFI en tu RV. En principio sí estábamos interesados, porque no todos los campings americanos tienen buenos wifis en sus instalaciones, aunque en general funcionan como 7 sobre 10.

Hemos consultado el tema con alguno de nuestros hijos y nos han dicho que no lo compremos. Es igual que tener un móvil con una tarjeta de datos ilimitados, al cual nos conectamos los que estemos dentro del RV,  aunque con un problema añadido: nosotros no estamos todo el año en los USA, pero sí tendríamos que pagar cada mes la conexión. O sea, que no tiene cuentas. 


Es tan amplia la variedad y  cantidad de accesorios que tienen que editan cada año un catálogo gigantesco, porque es que tiene miles y miles  de referencias, que ofrecen gratuitamente. 


Y para que vean como son los americanos: visto en el aparcamiento de Lazy Days. El RV es un Allegro Bus de 42 pìes y tres ejes,  de "solo" 350.000 dólares, y como les parece poco, le han puesto un transportin elevador para una Harley, aunque también lo hemos visto con una Goldwing.


Pero si quieren algo mejor y más lujoso, aquí tienen un Berskshire, ....



                                                                        de solo

                                    
Y encima, los venden,,,,,

Bueno, pues decía anteriormente que teníamos alguna reparacion pendiente.

Y sobre todo una: tras pasar el verano anterior a la intemperie y al sol de Las Vegas, debe ser que el techo se vio alterado en una de sus juntas y entraba algo de agua por la parte delantera. Pedimos presupuesto y la broma subía a más de 750 dólares. 

Como yo no estoy para subir al techo, 3.60 metros, Ángeles dijo que lo hacía ella y que miraría lo que había, sacaría fotos y luego decidiremos.

Preparamos todo, con medidas de seguridad, escaleras, guantes, etc., y subió. Sacó las fotos y esto es lo que vimos:


Claramente se ha perdido el sellante que unía las dos piezas del techo. Solicitamos asesoramiento y en un principio se nos dijo con silicona, la cual Ángeles puso, aunque posteriormente nos dijeron masilla selladora tipo SIKA, la cual compramos y puso nuevamente Ángeles. Aquí está en la faena:




Llegando a este resultado. 



Falta hacer un pequeño lijado para dejar uniforme la pasta, y poner una cinta selladora de quince centímetros de ancha especial que venden en Lazy Days, cómo no, y creemos que tendremos solucionado el tema. Al menos lo más importante.


Como curiosidad , nuestros vecinos de Tennessee, tenían este Discovery de 37 pies, pero con una particularidad: tenían toda una cocina para hacer la BBQ exteriormente, incluida cocina, plancha , lavabo y hasta una pequeña nevera......


Y como les parecía poco, iban con un San Bernardo!!!!!


Esta señal nos la encontramos en el Westfield Mall, en Brandon, cerca de Lazy Days, donde solemos ir cuando tenemos que ir a un centro comercial:

Y es el aparcamiento reservado para los héroes, veteranos, bomberos, y soldados.
Igual que en España.


Y ya por fin , después de tres semanas, nos volvimos para España, justo cuando empezaba el tema del coronavirus, y no sabíamos la que se nos venía encima.

Porque esa es otra,  pensábamos volar el 25 de marzo para iniciar un viaje de dos meses por la parte medio y este, y nos encontramos ahora mismo encerrados en casa, confinados. Menos mal que no teníamos hecha muchas reservas, las cuales ya se les ha solicitado y los billetes de Iberia, por lo que dicen que nos darán un vale para este año.

Pero eso es lo de menos y no tiene importancia.

Lo que sí tiene importancia es lo que estamos viviendo en España en estos días y parece ser que va para varias semanas.

Solo deseamos tanto Ángeles como yo que todo salga bien y con el menor número de afectados, y que todos nuestros lectores y seguidores, así como sus familias,  no resulten afectados y enfermos, sino que puedan seguir disfrutando, si lo consideran así, de nuestros viajes y nuestros relatos.

Buena suerte y un abrazo para todos en  estos momentos tan difíciles.






























2 comentarios:

  1. Muchas gracias por compartir sus aventuras. Me encantan.

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  2. Nos alegramos que te encanten. Como puedes ver son un poco o un bastante distintas de lo habitual. No mejor o peor, sino distintas....
    Y ahora a esperar que pase todo esto....

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